




Hoy no estoy aquí para ofrecer promesas fáciles ni discursos vacíos.
Vengo a hablar con franqueza, responsabilidad y experiencia de años de servicio público.
El futuro no se construye con improvisación, sino con decisiones firmes, planeación seria y compromiso real
con la gente.
El Quindío tiene gran potencial, pero también desafíos urgentes que exigen liderazgo, conocimiento del territorio y trabajo en equipo sin egoísmos ni cálculos políticos.
Mi propuesta es clara: trabajar unidos, proteger la vida, dignificar el trabajo y garantizar oportunidades reales para todos los quindianos.
Hablo con respeto a quienes hoy no se sienten representados: los que no creen en las maquinarias, Los que están cansados de las mismas prácticas y los que quieren un rumbo distinto para el Quindío.